Sábado 22 de Octubre de 2016

A 40 años de un debut que pudo haberse producido mucho antes

El 20 de octubre de 1976, hace hoy un cuarto de siglo, Diego Armando Maradona debutó en Primera, en aquel ya mítico Argentinos-Talleres. Lo que pocos saben es que la aparición de Diego casi se concreta a los 14 años, en un partido que terminó siendo histórico, pero por otros motivos.

Recuerdo

Goyo Carrizo, Diego y Pólvora Delgado, a los 13 años.

Recuerdo

El nuevejuliense Guillermo Blanco, ex Jefe de Prensa de Diego en Europa.

Por Guillermo Blanco.

Todavía tenía la marca en su mano izquierda por la esquirla de un sifón que doña Tota le había mandado a comprar y que a él se le había escurrido de entre los dedos porque quería irse al Estrella Roja a jugar a la pelota. Ya andaba rápido el Pelusa a los 13 años. Había ganado los Juegos Evita –algo pendiente de la final anterior cuando en Embalse cayeron ante los pibes santiagueños de Pinto– y el fútbol ya era el tema central de su vida. Bah, aunque no esté escrito en la historia, había una compañera del segundo año de la escuela Remedios Escalada de San Martín, en la Lomas de Zamora preduhaldista, que ya le había clavado la vista.

Acaso ese detalle pudo influir para no sentir tanto el peso de la edad cuando en agosto de 1975 una huelga de futbolistas profesionales obligó a que los técnicos escarbaran hacia abajo para conformar los equipos. Se acababa el Metropolitano y Francisco Campana –el DT de Argentinos que como entreala había sido pareja de Marcos Busico en Chacarita y en Boca– no encontraba al jugador 16 para el partido que debían jugar nada menos que con el River a punto de ser campeón luego de 18 años.

El pibe Maradona, el de los jueguitos en el entretiempo, al que aquella chiquita como él venía a verlo en el 135 y lo encontraba en una placita de Nazca, se animó a insinuarle Tino Rey, un fenómeno de tipo de esos que han regado el fútbol argentino con su espíritu amateur y que hoy ya no está en estas canchas.

“No, todavía no”, se plantó Francisco Cornejo, el hombre que casi cuatro años antes fue a buscarlo a Villa Fiorito y recibió el sí por parte de don Chitoro Maradona, ese obrero de la Tritumol que tenía sus manos curtidas de tanto hueso molido.

Y Diego, acaso sin darse cuenta de lo que hubiera significado estar tan cerca de debutar en Primera a los 14 años, esa noche en la cancha de Vélez se contentó con sus malabarismos de zurda, con la pelota implorando tocar el piso y la gente aplaudiendo en el entretiempo. Quien también tuvo la posibilidad de adelantar su futuro fue Adrián Domenech, quien casi integra el banco durante ese partido histórico en el que la rompió el puntero derecho Aldo “Motoneta” Méndez, quien le hizo pasar ingratos momentos a Rodolfo Raffaelli.

Se puso detrás del arco donde Rubén Bruno le convirtió el gol del orgasmo mayor al arquerito Norberto Díaz, cuya historia, como la de tantos otros protagonistas de aquella jornada atípica del campeonato, la 37ª del Metropolitano de 1975, quedó marcada para siempre, tanto como para no jugar un solo minuto más en Primera.

Diego volvió a los sábados felices de la octava donde aún estaba con sus hermanos “cebollitas”, “Leopardo”, el Abelito Carabelli (con quien sería ilustre campeón mundial juvenil en Japón), “Marzolini”, “Meléndez”, “Venado”, “Flecha” y hasta un “Pelé”, entre otros. Y cuando Diego no jugaba, el equipo solía perder, como contra Huracán 2 a 0; San Telmo 4 a 2; Gimnasia 3 a 1 o Banfield 4 a 3...

El ya era grande. Solía actuar en la Quinta y ya lo miraban de reojo, como ocurrió en sus primeros tiempos en la división mayor, desde el 20 de octubre de 1976, cuando debutó contra Talleres –hoy hace un cuarto de siglo–, y a principios del ‘77, cuando algún veterano no veía con agrado el advenimiento del introvertido melenudo del que todos empezaban a hablar, mientras un compañero, el Turco Hallar, opinaba lo contrario: “Que juegue el pibe, que es un monstruo...”, gritaba en el viejo vestuario que daba a la calle Boyacá. Nada cambia la historia, pero aún es libre imaginar, por ejemplo qué hubiera pasado si Diego jugaba aquel partido frente a River a los 14 años.

La trayectoria del mejor

Fecha de nacimiento: 30 de octubre de 1960, en Lanús.
Debut en Primera: 20 de octubre de 1976 (Argentinos 0-Talleres 1)
Ultimo partido en Primera: 29 de octubre de 1997 (River 1-Boca 2)
Trayectoria:
- Argentinos (76/80): 166 partidos, 116 goles.
- Boca (81, 95/97): 71 partidos, 35 goles.
- Barcelona (España) (82/83): 58 partidos, 38 goles.
- Napoli (Italia) (84/91): 259 partidos, 115 goles.
- Sevilla (España) (92/93): 29 partidos, 7 goles.
- Newell’s (93): 5 partidos.
En la Selección:
- Juvenil (77/79): 23 partidos,
11 goles.
- Mayor (77/94): 91 partidos,
34 goles.
Títulos:
- Mundial Juvenil 1979
(Selección)
- Metropolitano 1981 (Boca)
- Copa del Rey 1983 (Barcelona)
- Copa del Mundo 1986
(Selección) (foto)
- Liga Italiana 1986/87 (Napoli)
- Copa Italia 1987 (Napoli)
- Copa UEFA 1989 (Napoli)
- Liga Italiana 1989/90 (Napoli)
- Supercopa de Italia 1990 (Napoli)
- Copa Artemio Franchi 1993
(Selección)


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Comentarios

  • ¿Un cuarto de siglo? ¿Acaso la nota es una remake de algo publicado años atrás? ¿O se trata de una falla de corrección?

    Néstor N.

    2016-10-22 20:19:12

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